Preguntas Frecuentes

El proceso de terapia no tiene una duración fija, ya que depende de cada persona, su historia y sus objetivos. Algunas personas notan cambios en pocas sesiones, y otras necesitan más tiempo para trabajar experiencias más profundas. Mi objetivo será que te sientas segura y acompañada, y que aprendas herramientas en la sesión que puedas generalizar en tu día a día.

No. Tú marcas el ritmo de la terapia, y decidiremos juntas hasta dónde quieres llegar en cada momento. El objetivo es que puedas sentirte lo suficientemente segura como para hablar de lo que necesites, cuando tú lo necesites y te sientas preparada para ello.

Las sesiones suelen durar alrededor de 50-60 minutos. En un primer momento, se aconseja una periodicidad semanal y, cuando se empiecen a dar avances, se espacian a quincenales y después a mensuales hasta el alta. Podremos ir ajustando según cómo te vayas sintiendo y lo que necesites en cada etapa del proceso.

La primera sesión es un espacio para conocernos. Te preguntaré qué te trae a terapia, qué estás viviendo ahora y qué te gustaría conseguir. No tienes que prepararte nada ni saber explicarlo “bien”. También podrás preguntar todo lo que necesites para sentirte cómoda con el proceso.

 

En esta primera toma de contacto iremos explorando lo que te está generando malestar, para poder entender mejor qué lo mantiene y cómo podemos empezar a abordarlo juntas.

Trabajo desde un enfoque integrador, con base en la terapia contextual. Esto significa que no me centro solo en los síntomas, sino en entender cómo lo que has vivido influye en tu forma de sentir, pensar y relacionarte hoy. A partir de ahí, utilizamos herramientas adaptadas a ti para ayudarte a sentirte mejor contigo misma y acercarte a la vida que quieres vivir. 

Scroll al inicio